Corazón de Honor

Dios no quiere tener una relación con nosotros por medio de las reglas, si no por medio del Honor. Lamentablemente el mundo tiene una mirada errónea de un Dios egoísta y caprichoso, que sólo exige y quita. Ese pensamiento y "mentira" ha dañado nuestros corazones para producir la "honra" que Él verdaderamente merece.


"El pacto que haré con la casa de Israel será el siguiente: Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo" (Jeremías 31:33 RVC)



El propósito del honor es convertirnos en buenos herederos Tener un Corazón de honor es reconocer nuestra necesidad y dependencia de Dios de manera absoluta en nuestra vida. Es nuestra necesidad de Su amor, Su gracia, Su fidelidad, Su Sacrificio, Su Salvación, Su justicia, Su perfecta voluntad, y de Su Espíritu en nuestra vida, y a través de ella.


"Dios bendice a los que son pobres en espíritu y se dan cuenta de la necesidad que tienen de él, porque el reino del cielo les pertenece" (Mateo 5:3, NTV)


Reconocer nuestra necesidad de Dios, nos hace temerosos de Él (Proverbios 9:10 / Job 28:28), pues sin la cobertura y providencia de Dios sobre nuestras vidas, estamos completamente vulnerables ante el mundo y las obras de las tinieblas. Pero también, reconocer nuestra necesidad de Dios nos hace leales y confiables para heredar lo que para Dios es también valioso; Su Reino.

El anhelo de Dios es ser el primero en cada área de nuestra vida "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente" (Mateo 22:37, RVC)


Hay 3 áreas donde Dios quiere ser el primero:

Corazón Alma (identidad) Mente (racional) Dios conoce las áreas de nuestro corazón donde aún no ha tomado ese lugar Esas son áreas de constante batalla y confrontación Cuando Jesús estaba por emprender su camino a Jerusalén, un hombre se le acercó corriendo, se arrodilló y le preguntó: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna? —¿Por qué me llamas bueno? —preguntó Jesús—. Solo Dios es verdaderamente bueno; pero para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: “No cometas asesinato; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio; no estafes a nadie; honra a tu padre y a tu madre” —Maestro —respondió el hombre—, he obedecido todos esos mandamientos desde que era joven. Jesús miró al hombre y sintió profundo amor por él. —Hay una cosa que todavía no has hecho —le dijo—. Anda y vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme. Al oír esto, el hombre puso cara larga y se fue triste porque tenía muchas posesiones. Jesús miró a su alrededor y dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios! (Marcos 10:17-23, NTV) El problema no es la condición del "rico" (adinerado), si no, donde está puesto su corazón, su alma (identidad) y mente. Nuestra humanidad siempre quiere hacer lo contrario a lo que el Espíritu nos indica hacer Porque el deseo de la carne se opone al Espíritu, y el del Espíritu se opone a la carne; y éstos se oponen entre sí para que ustedes no hagan lo que quisieran hacer (Gálatas 5:17, RVC) ¡Dios quiere todo de nosotros! El problema es que estamos acostumbrados a darle a Dios "lo que sobra"; limosnas (de nuestro tiempo, de nuestros recursos, etc), amparándonos en Su gracia y misericordia. Los sacrificios que tú quieres son el espíritu quebrantado; tú, Dios mío, no desprecias al corazón contrito y humillado (Salmo 51:17, RVC) Dios se mueve por medio del honor Un corazón de honor reproduce el corazón de Cristo En un corazón de honor siempre hay revelación del Espíritu Santo para producir fruto Tu ojo es una lámpara que da luz a tu cuerpo. Cuando tu ojo es bueno, todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es malo, todo tu cuerpo está lleno de oscuridad (Mateo 6:22-23, NTV) Así como la condición de nuestro corazón físico se manifiesta en nuestro cuerpo, la condición de nuestro corazón espiritual se manifiesta en nuestros frutos En un corazón de honor siempre hay lugar para que el Espíritu Santo repose Cierto día, en que las multitudes se bautizaban, Jesús mismo fue bautizado. Mientras él oraba, los cielos se abrieron, y el Espíritu Santo, en forma visible, descendió sobre él como una paloma. Y una voz dijo desde el cielo: "Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo" (Lucas 3:21-22, RVC) La oración de David: Dios mío, ¡crea en mí un corazón limpio! ¡Renueva en mí un espíritu de rectitud! ¡No me despidas de tu presencia, ni quites de mí tu santo espíritu! (Salmo 51:10-11, RVC) 4 Principios en un Corazón de Honor: Honra (reconocimiento) Honestidad Honorabilidad (integridad/santidad) Honradez

25 vistas0 comentarios